dijous, 4 de juliol del 2013

Música mágica.


Pentagramas musicales.
El ser humano escuchaba antaño los sonidos de la naturaleza y creaba música. ¿Los escuchamos hoy? Difícilmente. El espíritu musical era, entonces, mágico. El hombre recreaba el sonido de los animales para poseer su alma. Imitando al halcón, al león, los hacía suyos para luego cazarlos. Cuando aprendió a imitar y a ordenar los sonidos de la naturaleza, el hombre fue capaz de inventar sonidos nuevos. Variaba la altura de los mismos, según pautas más melódicas o rítmicas.

Posteriormente, el hombre intentó comunicarse con los dioses mediante el canto. Apareció la función religiosa de la música, por ser el sonido la parte más inmaterial de cada ser, que se asociaba con su inmortalidad. En Grecia, la música aparecía ligada con el teatro. La “antífona” establecía un diálogo entre el solista, que expresaba sentimientos poéticos, y el coro, que relataba la gesta de los héroes. Esta forma antifonal será recogida por la liturgia cristiana.

El mito musical griego, por excelencia, es Orfeo: su canto amansaba las fieras y abría las puertas del Infierno, donde se hallaba su amada Eurídice. En la Edad Media surgió el canto gregoriano, cantado en los monasterios, y la polifonía derivada, con simultaneidad de melodías, ganó flexibilidad con el contrapunto. Las melodías se acercaban y alejaban, nota a nota. El contrapunto en el Quattrocento fue cada vez más libre.

En el Renacimiento, la naturalidad y racionalidad de la composición dominó la escena. Se equilibraron las voces y surgieron las conocidas: soprano, contralto, tenor y bajo. En el Barroco, la música se alejó de la naturaleza y buscó expresar los sentimientos humanos. Se desató la doctrina de los afectos: la alegría se expresaba en el “allegro”, la tristeza en el “mesto”. También el contraste: aparecía la calma en la agitación, el instante y el infinito, el claro-oscuro. Los instrumentos musicales, para ello, fueron cogiendo protagonismo.

En el clasicismo llegan la sonata, la sinfonía, el cuarteto y el concierto. La música ya adquiere unas leyes independientes de la palabra. Pero no será hasta el romanticismo, donde la música misma será su propia finalidad. Será considerada la más romántica de las artes, por estar entre el sueño y la realidad. El piano reinará.

En el impresionismo se inventarán procedimientos nuevos. Se describen atmósferas de todos los ámbitos sensoriales. Los instrumentos de percusión destacarán en el s.XX. Aparecen cambios importantes en el tiempo, la altura y la intensidad. Se elimina la jerarquía de las notas: cualquiera puede ser buena en cualquier momento. El sintetizador descompone la esencia del sonido. Creará sonidos no existentes a través de combinaciones antinaturales. Hemos empezado el estudio de la música con la naturaleza, y acabamos con lo antinatural. ¿Qué época os gusta más?

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