divendres, 1 de novembre del 2013

La madurez de la filosofía.


La escuela de Atenas.
La madurez de la filosofía acontece con Platón y Aristóteles. Platón tuvo de maestro a Sócrates y de discípulo a Aristóteles. El pupilo de Aristóteles fue nada menos que Alejandro Magno.

La filosofía de Platón es la dialéctica. Platón considera que el pensamiento es superior a la percepción sensible. Mediante el intercambio de razones o dialéctica se alcanza la verdad. Acabará siendo la ciencia de las relaciones entre las ideas. Su ordenación en un sistema. Conocer es conocer lo que es, no lo que parece. Del devenir fugaz de las cosas, se opina; pero para saber de las mismas, hay que ver de qué participan. Y lo hacen de las ideas (una cosa recta lo es porque participa de la idea de lo recto).

La caverna de Platón es una alegoría de la participación: las sombras participan de los objetos, los cuales, a su vez, son imágenes del ser de las cosas reales. Por eso hay que salir de la caverna para contemplar lo que es tal como es en sí. Y se contempla gracias a la luz del sol o la idea del Bien, que para Platón es la suprema. Se trata de pasar de las cosas a las ideas. Resultará de ello dos tipos de saber: el sensible y el inteligible. El primero sería el mundo de la opinión y el segundo el de la verdad o ciencia.

Para Aristóteles, en cambio, el conocimiento de la realidad sensible hace posible los conocimientos superiores. Por un proceso de abstracción o inducción, se obtienen las formas o principios explicativos de los hechos observados. Después, por deducción, se desciende a la explicación de la experiencia. Aristóteles siempre tendió hacia el mundo natural, en cambio Platón, a salirse fuera de él. Las ideas en Platón están separadas, pero en Aristóteles están en los objetos sensibles, en la materia.

Los objetos sensibles están sujetos a cambio, pero no por ello son menos reales. Están poseídos de forma y materia. El fin del devenir se produce cuando la materia ha asumido una forma. Entonces se hace en acto, lo que antes estaba en potencia. Materia y forma hacen posible el movimiento de los seres cambiantes, que además necesitan del “motor”, o lo que hace que en la materia se sustituyan unas formas por otras. La materia tiene un deseo o empeño hacia su cumplimiento en una forma. Esto es la actualización que presupone una privación: si eres algo dejas de ser otros posibles.

El movimiento en su totalidad, o la naturaleza en movimiento, requiere de un acto puro o “motor inmóvil”. Mueve sin moverse, sin ninguna potencia por actualizar, es la “Causa Final” de toda realidad, la perfección suma a lo cual todo aspira. Aquí Aristóteles liga la idea de Bien de Platón. Las clases de movimiento o cambio en Aristóteles son cuatro: el cambio sustancial (que algo empiece o deje de ser), la transformación o cambio cualitativo, el cambio cuantitativo (aumento o disminución), y el cambio de lugar.

Platón y Aristóteles son los grandes magos del saber, de los cuales la humanidad ha obtenido el conocimiento durante siglos y siglos. Véase, sino, el neoplatonismo y el tomismo que han imperado hasta la contemporaneidad.

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada