![]() |
| Lenguaje objetual. |
Cuando el hombre descubre la voluntad del objeto, aparece el principio de realidad. Los objetos hablan al hombre y le exigen una respuesta. Le dicen que está sujeto pasivamente a ellos. El hombre es en virtud de aquello a lo que está sujeto.
El lenguaje de las cosas explica que son algo con existencia propia. Con la tecnología las cosas desaparecen (se convierten en material de consumo). Sólo el poeta es fiel a ellas. Sólo el arte las rescata en su ser.
El artista tiene la experiencia de que el objeto no es una materia inerte. Al enfrentarse a su naturaleza dinámica (el artista lucha con el medio físico), se da cuenta de que el objeto existe.
Los objetos son obstáculos o señales que aparecen en nuestro camino. Son los símbolos de las fuerzas contrarias a nuestro yo. La expresión artística las domeña; convierte a los objetos en actores. Dota de movimiento a los elementos naturales y artificiales (lo que hace la cámara en el cine).
De este modo el objeto artístico se vuelve incongruente con su entorno, y encierra en sí un mensaje total y completo. En cambio, los objetos naturales son componentes de un todo. El objeto de arte para destacar de este modo ha de poseer un orden y una armonía. Ha de ser un oasis en un mundo caótico y perturbador. Ilustra unas constelaciones definidas de fuerzas que impulsan los procesos físicos y mentales en general.
A través de la expresividad intensa de su aspecto, los objetos artísticos ostentan cualidades con una pureza y fuerza particulares. Esta distinción perceptual los predispone a la adquisición de poderes mágicos. Las perfecciones particulares invitan a la adoración. Se convierten en fetiches o iconos.
El arte emerge del mundo de las cosas y posee el mismo rango de realidad, pero hace hincapié en determinadas virtudes. Nunca se limitará a estar ahí. Tendrá una razón, un propósito concreto, expresará una convicción, que lo rescate del ir y venir de las cosas que circulan alrededor.
No obstante, refleja también la capacidad aterradora de la mente creativa para concebir artefactos con atributos vitales, pero sin vida. Detrás de la obra de arte se halla el hombre en el papel de creador. Es el niño que juega a ser un dios sin poderes. Es el doctor Frankestein creando a un monstruo incomprensible. Una marioneta a la que hace hablar con el propio lenguaje del hombre.
El hombre se convierte así en el espacio negativo, en el vacío que queda entre los objetos, en la profundidad pictórica necesaria para que los objetos se delineen en la superficie plana.

Me gusta, el hombre y el lenguaje de las cosas que percibe, como las siente, las imagina y hasta como un dios creador les da su soplo de vida
ResponElimina